martes, 10 de noviembre de 2009

ALGUNAS FORMAS DE DESCARTE

De una u otra forma los libros se consolidaron como memorias para guardar los conocimientos, las inspiraciones de amores, aventuras, estrategias de guerra y las simplezas de quien sus visiones eran simplemente unos gajes del oficio, las cuales trascendieron la historia logrando el reconocimiento hoy, de esa inspiración, como modelo de una y mil expresiones que dan cuenta, que nuestra historia y conocimiento se debió toda vez, ser celosamente custodiada para que la polilla y el tiempo no la borraran.
De ahí, que Alexandra Jaramillo custodiara la biblioteca municipal Reinaldo González Guevara, la cual está pasando por un proceso riguroso de descarte de libros, ya que muchos libros se encuentran en mal estado y no califican para seguir ocupando un lugar privilegiado en el recinto del saber y la información. Unos porque les faltan hojas y están rayados y otros porque las polillas y comejenes se los han ido devorando hoja por hoja. En fin, el proceso de descarte de libros, como se dijo anteriormente, sigue un criterio evaluativo o de análisis, el cual se hace a cada libro pare determinar así que hacer finalmente con él.
Los criterios que se tienen para el descarte de los libros son: rayas en las hojas, falta de alguna hoja, manchas en las hojas, hongos, hojas comidas por polillas, falta de algún tomo de alguna colección exacta, libros repetidos, desactualizados, solapa en mal estado, entre otros.
si un libro está rayado, le falta hojas, tiene la solapa en mal estado o está desactualizado y se considera no útil, pero tiene el papel en buenas condiciones, es destinado para el reciclaje, el cual se piensa hacer por medio de la Asociación “Vida y amor”, asociación que ayuda a los niños huérfanos brindándoles alimento.
En otro caso, si los libros están desactualizados, en buen estado y se considera la información puede ser útil para seguir prestando el servicio, es destinado para la donación institucional, la cual se hace a las instituciones que no cuentan con una biblioteca amplia. Estos libros son donados tanto en el área rural, como en la urbana y siempre tratando de que haya equidad, para esto un comité evalúa y decide a que institución será donado el libro.
De igual forma si un libro está comido por las polillas, manchado por los excrementos de algunos insectos que se refugian en el interior de ellos o el papel está en mal estado, es destinado para la destrucción.
Estos criterios ayudan para el mejoramiento de la biblioteca y para que los usuarios se sientan cómodos en el momento de utilizar el material bibliográfico de dicha institución, también para abrir más espacio, ya que según Alexandra, “hay que ir saliendo de los libros viejitos y modernizando la biblioteca, para así lograr que las instalaciones de lo que va a ser la nueva biblioteca, sea un gran éxito y contribuya de manera eficiente para el desarrollo educativo. También, para que la comunidad caucasiana se culturice más y encuentre en este lugar un espacio para aprender, comprender y ver la realidad desde otra perspectiva.
Según Alexandra “en estos momentos, la cantidad de libros ha disminuido notablemente, sin embargo, las mejores cosas se ven reflejadas en el entusiasmo que presentan los usuarios y el interés que se les ha visto últimamente, ya que están próximos a estrenar nuevo material bibliográfico, para así ampliar sus conocimientos”, dice ella, que el sueño de su vida se está cumpliendo, el cual era tener una biblioteca que contará con una infraestructura adecuada para la formación educativa de quienes la visiten.

UN PROCESO RIGUROSO

El hombre en la historia ha creado un lugar para almacenar sus conocimientos y saberes, esto refleja la capacidad de transmitir de generación en generación el avance y los descubrimientos que serán memorias para que alguna vez no se pierda la identidad de nuestra existencia. De igual forma, la historia ha reflejado que nuestra descendencia por decirlo así, depende en gran parte de las investigaciones, los relatos, las anécdotas o las inspiraciones que algunos autores decidieron plasmar a través de unas líneas en un papel, de una forma desprevenida que solamente ellos pensaron, era de su incumbencia, no sabiendo que estaban aportando una herramienta esencial para fortalecer de alguna forma el intelecto de quienes se identifican con sus pensamientos y visitan aquellos lugares designados para guardar dichos conocimientos.
En esos lugares, llamados bibliotecas, la información, el conocimiento y el saber, están custodiado celosamente por personas capacitadas para proteger y orientar a los usuarios sobre las normas de manejo de los libros y todo tipo de material bibliográfico existente en ellas, así como lo hace la bibliotecóloga Alexandra Jaramillo, en la biblioteca municipal Reinaldo González Guevara de Caucasia, en el departamento de Antioquia.
Para la bibliotecóloga Alexandra Jaramillo las cosas no han sido fáciles, ya que desde 1982 empezó su ardua labor, gestionando las instalaciones adecuadas para ubicar dicha biblioteca, la cual tuvo que pasar por procesos muy duros, para luego en el año 2000 ser ubicada en La Avenida Pajonal e inaugurada oficialmente. Por tal motivo, Alexandra dice tenerle mucho amor a este lugar, puesto que durante muchos años, luchó fuertemente para mantenerlo y encontrar un sitio adecuado, para desde ahí prestar sus servicios. Expresa con gran orgullo que de no ser por sus esfuerzos, el municipio de Caucasia no contaría con un lugar tan majestuoso y tan útil, que es según ella, su segunda casa.
También afirma, que “a el lugar le hace falta mucho material bibliográfico, porque tiene muy poca literatura, muchos libros desactualizados y muchos en mal estado”, además se le puede sumar el hecho de que el material de consulta presenta descoordinación secuencial, porque algunos son de colecciones exactas y por diferentes circunstancias a la falta de algunos, se precisan obsoletos, por la diferenciación del abismo de la información, que puede existir en el ejercicio de un tomo a otro tomo, que se salte sin saber la secuencia de articulación con la información requerida, lo cual es un problema muy serio, si se tiene en cuenta que esto perjudica a los usuarios que visitan las instalaciones.
Por este motivo, se ha iniciado un proceso de descarte rigurosos de los libros, el cual está siendo completamente liderado por un grupo de personas calificadas y certificadas por Comfenalco para realizar esta tarea, la cual está siendo financiada por la Gobernación de Antioquia, para luego junto a la administración municipal hacer la inversión necesaria para el remplazo del material descartado en dicho proceso. Este proceso sigue unos criterios de análisis del estado del libro, los cuales luego de ser analizados son destinados a cumplir determinadas funciones, ya sean para donación institucional, reciclaje o destrucción del mismo. La información perteneciente al destino final del libro, se guarda en una base de datos, para así tener mayor control de dicho proceso.
Algo que tiene muy motivada a Alexandra es el proyecto existente de construcción de una nueva biblioteca, la cual contaría con una infraestructura adecuada y con un incremento notable del material bibliográfico, el cual va a certificar, según ella, la calidad y el mayor interés de los usuarios en visitarla, porque la nueva infraestructura va a tener mayores comodidades y un amplio espacio, para que los usuarios se conviertan en fanáticos de la lectura y el saber.
En cuanto a los libros que queden en la biblioteca municipal Reinaldo González Guevara después del proceso de descarte, harán parte del nuevo recinto del saber y la información, el cual estará dotada de material bibliográfico nuevo y actualizado, para así contribuir, en mejores condiciones a la formación integral y cognitiva de los estudiantes de las instituciones educativas del municipio o de los usuarios en general.